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JAEGER Y EL TIEMPO UNIVERSAL

JAEGER-LECOULTRE GEOPHYSIC TOURBILLON UNIVERSAL TIME

Jaeger-LeCoultre creó en 1958 el primer Geophysic en homenaje al Año Geofísico Internacional y en 2015 la manufactura del Valle de Joux siguió este linaje lanzando la colección Geophysic. Ahora reinterpreta este modelo histórico con la pieza más exclusiva, el Geophysic Tourbillon Universal Time: caja amplia, óptima legibilidad de las funciones, visibilidad de las agujas luminiscentes… y, por primera vez en la historia de la casa suiza, un tourbillon volante que permite leer la hora de 24 ciudades del mundo al mismo tiempo.

EL MUNDO ENTERO EN UN ÚNICO RELOJ


Solo se han fabricado 100 unidades de este modelo cuya caja de platino mide 43,5 mm de diámetro y 14,8 de altura, con un cristal de zafiro ligeramente abombado que permite ofrecer una visión del mundo en 360 grados. Porque así es: destaca un planisferio donde luce un tourbillon volante que parece flotar en el espacio gracias a la ausencia de un puente que sujete su jaula. En este océano lacado de color azul intenso, unos pequeños espirales diseñan las olas, amplificando la impresión de relieve y de profundidad que desprende el reloj visto desde arriba.

Los continentes, dotados de un acabado satinado, desfilan sobre el disco central girando en 24 horas al ritmo que impone e impulsa el tourbillon volante. En este paisaje, que cambia constantemente a lo largo de las horas, el tourbillon gira a la vez sobre sí mismo y sobre la esfera guilloché. Atención también a las vueltas aceleradas del volante Gyrolab, que además de lucir su muelle espiral, realizado a mano en los talleres de la manufactura, adopta la forma de un áncora relojera, símbolo de Jaeger-LeCoultre.

CARACTERÍSTICAS


Este modelo ofrece una buena legibilidad gracias a los puntos en material luminiscente colocados sobre el realce de la esfera y sobre las agujas. Además, se ajusta fácilmente mediante una sola corona. Si se gira el reloj, todo el mecanismo (el nuevo calibre mecánico de carga automática Jaeger-LeCoultre 948, compuesto por 375 piezas) puede contemplarse gracias al fondo de cristal de zafiro: una masa oscilante de oro macizo de 22 quilates que asegura una reserva de marcha de 48 horas.

El brazalete es de piel de aligátor azul con una hebilla desplegable de oro blanco.