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ULYSSE NARDIN FREAK VISION

Ulysse Nardin vuelve a romper moldes con el primer reloj automático de la colección Freak, el Freak Vision. La firma es pionera en el uso de materiales innovadores y en este modelo presenta una notable innovación técnica: la rueda de volante en silicio con contrapesos en níquel y micropaletas de autorregulación. Esta creación luce, además, un nuevo diseño de caja ultra fina cubierta por un cristal abombado.

EL TIEMPO: SU DISNTINCIÓN

Lo más llamativo es cómo muestra el tiempo, característica distintiva de esta colección: lo hace a través de su propio movimiento baguette. Sin embargo, los componentes del diseño son distintos respecto a otras versiones. El puente superior tridimensional se inspira en el casco de un barco y el cristal de zafiro abombado permite afinar la parte central de la caja y el bisel, mientras que la caja fabricada en platino, mide 45 mm de diámetro.

El bisel es de titanio recubierto de caucho azul con tres resaltes en titanio para una sencilla manipulación. Se puede sumergir hasta 30 metros. El fondo de la caja incorpora el mismo cristal zafiro antirreflejos de la esfera para que se pueda ver el mecanismo en acción.
Ulysse Nardin, ahora va más allá al soldar directamente el silicio con elementos en níquel macizo para crear una rueda de volante súper ligera. Las micropaletas flexibles en silicio ayudan a estabilizar la amplitud y mejorar de manera considerable su precisión.

La fuerza del moviemiento

El reloj incorpora más novedades técnicas. Es el caso del movimiento UN-250, cuyo sistema de carga automática Grinder revoluciona la transmisión de energía siendo dos veces más eficaz que los sistemas anteriores al aprovechar el más mínimo movimiento de la muñeca. La masa oscilante está conectada a un marco con cuatro brazos, lo que permite al sistema automático tener el doble de fuerza.

El Escape Constante Ulysse Nardin se basa en el principio de mecanismos flexibles, aprovechando la elasticidad de los muelles lámina. Presenta un escape de fuerza constante de silicio y un marco circular con una horquilla que se mueve sin fricción. Esta horquilla está fijada en el centro y se apoya sobre dos pequeñas micropaletas que, al estar montadas de manera perpendicular entre sí, están sujetas a una fuerza de flexión que las curva y las mantiene en un estado biestable. El resultado es un balance de energía positivo que mantiene las oscilaciones de la rueda de volante a velocidad constante. Su autonomía es de 50 horas.
El Freak Vision se entrega con una correa de piel con acabado de caucho y cierre desplegable en titanio.